sábado, 1 de agosto de 2015

Papa Pio VI sobre a execução de Luís XVI, Rei da França



Trecho de um discurso do Papa Pio VI, proferido no consistório secreto de 17 de junho de 1793, por ocasião da execução de Luís XVI, Rei da França.


"¡Ah Francia! ¡Francia! Tu á quien nuestros Predecesores llamaban el espejo de la cristiandad, y el inmutable apoyo de la Fé ; tu que por tu zelo en la creencia cristiana, y por tu piedad filial hacia la Silla Apostólica, no marchas á la par de las otras Naciones, sino que las precedes á todas " ¡ Que contraria nos eres hoy día! iDe que espíritu de hostilidad te presentas animada contra la verdadera Religión ! ¡Quanto sobrepuja ya el furor, que tu le manifiestas á los excesos de todos aquellos, que se han mostrado hasta ahora sus perseguidores los mas implacables! Y sin embargo tu no puedes ignorar, aun quando lo quisieras, que la Religión es la guardia mas segura, y el mas sólido fundamento de los Imperios; pues que reprime igualmente los abusos de la autoridad en los Príncipes, que gobiernan, y los defectos de la licencia en los subditos, que obedecen. ¡ Ah ! Por esto mismo es que todos los facciosos antagonistas de las prerogativas reales buscan el modo de anonadarlas, esforzándose para volcar luego la Fé Católica.

¡Ah Francia! vuelvo á repetir. Tu misma pedias antes un Rey Católico. Tu decías que las leyes fundamentales del Rey no no permitían reconocer un Rey, que no fuese católico. Y ved ahora que teniendo ese Rey católico lo acabas de asesinar presisamente por que lo era. Tu rabia contra este Monarca ha sido tal, que ni su mismo suplicio ha podido saciarla, ni apaciguarla. Tu la has querido singularizar todavia después de su muerte sobre sus tristes despojos; por que mandásteis que su cadáver fuese llevado, y enterrado sin disposición alguna de una honrosa sepultura. ¡Ah! A lo menos se respetó la Magestad Real en Maria Stuart después de su muerte. Su cuerpo fué embalsamado, llevado á la cindadela, y depositado en un lugar preparado al efecto. Se dio órden á sus oficiales, y á sus domésticos de mantenerse cerca del féretro, con todas las insignias de sus dignidades, hasta que se le destinase á esta Princesa una sepultura conveniente. ¿ Que has ganado tu, entregándote así á un movimiento de odio, y furor, que no has podido satisfacer, sino atraerte mas ignominia, é infamia, y provocar el resentimiento y la indignación general de los Soberanos, mucho mas irritados contra tí, que no lo fueron jamás contra Isabel de Inglaterra.

¡O dia de triunfo para LUIS XVI á quien Dios ha dado la paciencia en las tribulaciones, y la victoria en medio del suplicio ! Nosotros tenemos la firme confianza, de que ha cambiado dichosamente una Corona Real siempre frá-gil, y las iises que en breve se marchitarían, por la diadema eterna, que los Angeles han texido, de lises inmortales."

Nenhum comentário:

Postar um comentário